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En aumento las peticiones de rebaja de pensiones alimenticias de hijos por el COVID-19
La presidenta de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA), María Dolores Lozano, alerta de que están recibiendo una “avalancha de peticiones para rebajar o extinguir las pensiones alimenticias de los hijos y las compensaciones económicas a la expareja debido a la pérdida de ingresos provocada por la actual crisis sanitaria”.
No obstante, la AEAFA se cuestiona que este real decreto-ley sirva para hacer frente al alud de procedimientos que se avecinan, dada la precariedad del sistema judicial español. Por este motivo, María Dolores Lozano aboga por alcanzar “acuerdos entre padres y madres divorciados y, de este modo, evitar la vía judicial”. Para ello, recomienda “pactos de minoración de las pensiones con carácter transitorio, es decir, estableciendo los sistemas adecuados para luego volver a las pensiones que se tenían antes del ERTE o la pérdida de ingresos de la persona obligada al pago”.
El sistema de Justica va a colapsar"

El sistema de Justicia padece desde hace mucho tiempo de una falta de inversión en medios materiales y humanos. “La crisis del coronavirus ha puesto en evidencia estas carencias. El real decreto-ley 16/2020 de medidas procesales y organizativas para hacer frente al COVID-19 en el ámbito de la Justicia no solventa en absoluto la crisis del sistema ni agiliza los procesos judiciales. No basta con que a un proceso se le ponga la etiqueta de ‘urgente’ si no disponemos de medios. Tenemos un sistema de cuello de botella. Eso significa que todas las decisiones pasan por el juez. Si no nos dotamos de más jueces, va a colapsar.

 Desde hace mucho tiempo sufrimos atascos en todas las jurisdicciones y, en especial, en aquellas cuestiones relacionadas con Familia (divorcios, guardas y custodias, tutelas, sucesiones, etc.). La media europea está en 21 jueces por cada 100.000 habitantes. España, sin embargo, cuenta con 12”, lamenta la presidenta de AEAFA.
"Aumentan las consultas para iniciar el divorcio“

En los despachos de abogados estamos notando un aumento de las consultas para iniciar la separación o el divorcio. Después de las vacaciones de verano, Navidad o Semana Santa, cuando las parejas conviven más tiempo, se suele producir un repunte importante de las rupturas. Ahora está ocurriendo una situación parecida, aunque todavía es pronto para determinar su intensidad. Lo cierto es que después de este confinamiento, donde la cohabitación ha sido obligada y estrecha, estamos recibiendo numerosas consultas para solicitar información sobre el divorcio”.